La caída del nivel de los embalses para la producción de agua potable, que ha llevado a la declaración de un plan de racionamiento y emergencia hídrica, también ha afectado a la represa de El Guri, que junto a los otros sistemas ubicados al sur de Venezuela son responsables de 62% de la generación eléctrica del país según la web de Corpoelec. Para el 22 de enero de 2016, la cota del embalse llegaba a los 254,05 metros sobre el nivel del mar (m.s.n.m.), 3 metros menos que el 11 de diciembre del año anterior, cuando ya estaba 12,14 metros menos del “nivel óptimo máximo”.
